Ecologistas en Acción y Green Peace afirman que la central nuclear de Garoña está parada por una fuga en una bomba de circuito primario, desmintiendo las declaraciones de los responsables de Garoña. Según estas organizaciones, el aumento en la temperatura del agua del Ebro es sólo una excusa para intentar ocultar el verdadero motivo de la desconexión de la central de la red el pasado domingo.
El responsable de campaña de energía nuclear de Green Peace, Carlos Bravo, señala que, aunque no se conocen los detalles del caudal de fuga, es el verdadero motivo del parón. No obstante, es una bomba importante para la seguridad en la central. Desde las organizaciones ecologistas consideran una utopía que, siendo cierto el motivo del agua de la desconexión, la central pudiese ponerse en marcha en los siguientes días.
Los responsables de la central nuclear recalcan que la reducción del caudal del Ebro y las altas temperaturas han sido las causas de la parada del pasado domingo. Sin embargo, Green Peace afirma que es imposible que se ponga en marcha de nuevo, si es cierto este motivo, sin una autorización de la Confederación Hidrográfica de desembalse. Además, la temperatura de agua del embalse de Arija tampoco tiene por qué ser mucho más fría.
Green Peace acusa a Garoña de oscurantismo. Su responsable, Carlos Bravo, afirma que un suceso acaecido en esta central en octubre-noviembre del pasado año ha sido calificado por parte del Consejo de Energía Nuclear como de ‘nivel 1’ en la escala internacional de sucesos de energía nuclear. Pero desde la central de Garoña no se ha dado ninguna información. Según Green Peace, el Consejo detectó que la central había estado funcionando 7 meses sin la instrumentación post-accidente, lo que demuestra la falta de cultura por la seguridad en Garoña.
El día 5 de agosto, como cada año, los ecologistas se manifestarán en Garoña para pedir el cierre inmediato de la central o, al menos, que no se prolongue más allá de 2009.