El Juzgado de lo Social número 2 de Burgos ha declarado nulo el despido de una trabajadora y delegada de UGT en la empresa de Schlecker de Miranda de Ebro por la utilización de “prácticas poco recomendables” a la hora de justificar el despido. La empresa contrató un detective para que, a través de sus investigaciones, inculpase a la trabajadora de robar dinero en la tienda en la que estaba empleada.
Según ha explicado el secretario de Comunicación de UGT-Burgos, Fernando Zorrilla, la empresa Schlecker aseguraba que la trabajadora se quedaba con parte del dinero de la caja registradora que controlaba, sin incluirlo en la recaudación diaria. Para demostralo se contrató a una empresa de detectives de Barcelona pero, el día del juicio, el investigador que iba como testigo se equivocó a la hora de señalar a la persona que, en teoría, estaba robando en la tienda. De este modo, según el sindicato, se demostró que todo había sido un montaje y en el mismo se ha basado la sentencia para estimar la demanda de la trabajadora.
Fernando Zorrilla asegura no saber el motivo que impulsó a la empresa a despedir a la trabajadora y a contratar un servicio de detectives; podría tratarse de una persecución por ser delegada sindical de UGT o más bien una consecuencia de la crisis económica. Ahora la sentencia, tras anular el despido, deja la decisión de reincorporarse al trabajo o aceptar una indemnización a la empleada despedida.
Los hechos se produjeron en el mes de septiembre y la sentencia data del 30 de diciembre del pasado año.