El Plan General de Ordenación Urbana tiene sus méritos, pero también es digno de críticas por parte de los grupos de la oposición. Las actuaciones previstas en Fredesval, la reserva de suelo para la construcción de nuevas urbanizaciones o la falta de participación ciudadana, son algunas de las que se han puesto sobre la mesa durante el Pleno del Ayuntamiento de Burgos, celebrado esta mañana.
El concejal socialista Ángel Olivares ha criticado que, aunque se haya eliminado el proyecto de construir una gran urbanización en el entorno de Fresdelval, tal y como se contemplaba en el primer avance de la revisión, se mantienen beneficios para los propietarios de esos suelos. Olivares ha explicado que se les concederá aprovechamientos en otras zonas de la ciudad, como Villatoro, Mairabueno o Cortes. Concretamente, ha asegurado Olivares, en Villatoro se podrá construir una urbanización de 4.000 viviendas que comprometerá el desvío ferroviario, aproximándose en exceso al mismo. Olivares también ha criticado la previsión de viviendas recogida en este segundo avance de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana, establecida en más de 17.000, que tendrá que sumarse a las 14.000 viviendas pendientes de ejecutar y procedentes del PGOU de 1999. Por mucho desarrollo industrial que se prevea, con 17 millones de metros cuadrados reservados, según ha explicado Javier Lacalle, en los próximos ocho años de vigencia del documento no se cubrirán las 31.000 viviendas previstas.
Desde el Partido Popular, Lacalle ha asegurado que el segundo avance del PGOU incluye seis de las ocho sugerencias hechas por el Grupo Socialista, entre ellas el respeto a la panorámica de Mirabueno, por lo que se ocupará sólo el 40% del terreno, la suspensión de Cascajos y el Pinar de Villacienzo, la eliminación de la urbanización en Fresdelval o la ampliación de viviendas en el S-24.
En el caso de Solución Independiente, se muestran contrarios a lo que será el nuevo PGOU porque servirá para consolidar las “tropelías urbanísticas” que se han hecho durante los últimos años en la ciudad. Su portavoz, José María Peña, ha dicho también que es “ilusorio”, que no se podrá llevar a cabo tal y como está planteado.
Javier Lacalle ha defendido el futuro nuevo Plan General de Ordenación Urbana como participativo, vanguardista, sostenible y puntero a nivel nacional, mientras que el Partido Socialista ha valorado positivamente la recuperación de la lucha contra el cambio climático y la potenciación de las zonas verdes.
A pesar de las críticas, este segundo avance de la revisión del PGOU se ha aprobado con los votos del PP y SI.