En una reunión, entre la junta directiva de la FAE, con el presidente y con el director general de Caja de Burgos, los empresarios pudieron despejar las dudas que este proyecto de integración puede generar, por ejemplo, la autonomía que tendrá la Caja en políticas fiscales y comerciales o su poder de decisión para conceder créditos, una vez se integre en Banca Cívica, con Caja Navarra y CajaCanarias.
En este sentido, el presidente de Caja de Burgos, José María Arribas subrayó, como figura en el contrato de integración, que aquellos proyectos, planes o negocios de interés provincial o regional, en los que está inmersa la Caja, se mantendrán y se respetarán por parte del Grupo Banca Cívica.
En cuanto a la autonomía que tendrá Caja de Burgos a la hora de conceder créditos a las empresas, el cliente, en este caso, el empresario, seguirá manteniendo la misma relación con la Caja, sin cambiar las condiciones o, en todo caso, para mejorar. En el caso de grandes empresas o negocios con facturación de 25 a 30 millones de euros anuales o que soliciten créditos millonarios, a partir de los 8 o 10 millones de euros, la última decisión la tendrá el Grupo pero Arribas recordó que en los órganos de decisión estarán representadas personas de Caja de Burgos, tanto en el Comité de Riesgos, como en el Comité Ejecutivo o en el Consejo de Administración.
Según Arribas, si Caja de Burgos entra a formar parte de Banca Cívica “los empresarios burgaleses no podrán notar nada más que mejoras”, añadiendo que su relación con la Caja seguirá siendo la misma pero beneficiándose además de las ventajas de que la entidad esté en un grupo consolidado y potente. El presidente de Caja de Burgos explicó que el flujo de capital será mayor y la variedad de productos que se ofrezcan más alta y a unos precios más competitivos. Además, este Grupo Banca Cívica estará en los mercados nacionales e internacionales con mayor facilidad.
Estas razones convencen a la patronal empresarial. El presidente de la FAE, Roberto Alonso consideró que el proyecto es serio y está hecho con profesionalidad y en libertad. Alonso recordó que si la FAE rechazó públicamente, la integración de todas las Cajas de la Comunidad, a instancias del Gobierno Regional, es precisamente por la convicción de que las Cajas deben caminar solas, sin la mediación del poder político.
En cuanto a las dudas expresadas por el presidente provincial del PP, César Rico, a una futura desaparición de Caja de Burgos, dentro de diez o quince años y si el Grupo Banca Cívica sigue creciendo, José María Arribas respondió que no hay motivos para temer ya que es verdad que Banca Cívica crecerá pero también lo harán cada una de las Cajas que integran el grupo, en sus respectivos territorios naturales, en este caso, en Castilla y León.